domingo, 13 de marzo de 2011

Tres cuentos breves


EL FANTASMA

Leyó, compulsivamente, todo lo que los autores escribieron sobre leyendas, misterio, ciencia ficción, horror, asesinatos. Aprendió tarot, conjuros, magia negra, vudú, ritos satánicos. Habita, eternamente, en una casona de un pueblo abandonado, arrastrando cadenas.

EL HIJO NORMAL

El brujo y la bruja se casaron. Tuvieron un hijo al que trataron, en vano, de enseñarle sus artes. La Escuela y la Universidad de Brujos lo expulsaron por inepto. Los padres insistieron hasta el día en que, el hijo, los despedazó con un hacha.

APRECIACIONES


Para él, ella era la encarnación de la divinidad, caritativa, diligente, reservada, discreta: el paradigma de la mujer soñada. Para ella, la viril presencia de él no tenía fin: austero, cabal, caballeroso. Para sus padres, los dos eran la pareja ideal: amorosos, comprensivos, virtuosos. Para los demás, ellos eran unos perfectos hijos de la chingada.

2 comentarios:

  1. Felicidades por su blog, espero seguir leyendo más escritos de usted. Pues su narrativa tiene una frescura agradable, concreta y sencilla, lo que me hace reflexionar sobre como pueden explicarse y verse las cosas, a través de otro enfoque.
    ¡Muchas Gracias!
    Atte. Alejandro Arquieta

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  2. Notables los tres. Todo el sabor de la narrativa de fantasmas en el primero. Delicioso humor negro el segundo. Pero "Apreciaciones" con esa ironía deliciosa que suele ser distintiva en algunos textos del maestro Roberto, es el que más me encanta.

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